Romero

Rosmarinus officinalis L.

Romero.

Floración: Todo el año.

Hábitat: En matorrales de tierra baja, acompañado de brezo de invierno, encinas, coscoja y maquias; sube hacia la media montaña hasta los 1.500 metros de altitud .

Descripción: Arbusto perennifolio, de 50 a 150 cm de altura, verde todo el año, de ramaje erecto y muy ramificado. Toda la planta es muy aromática, con aroma a alcanfor.

Hojas lineares de 2 a 3 cm de largo, endurecidas, con el margen girado hacia abajo, verdes por el haz y blanquecinas y tomentosas por el envés. Se unen directamente a las ramas, sin peciolo.

Flores azules o, a veces, blanquecinas, de 1 cm de diámetro. Corola claramente abierta en dos labios: el superior, dividido en 2 lóbulos y el inferior en 3. Se insertan en las ramas sin pedúnculo. 

El fruto está formado por 4 nueces muy pequeñas con una semilla cada una.

Foto: Ralph_Pixabay

Composición: La hoja contiene entre 1-2.5% de aceite esencial, cuyos componentes más destacados son: 1,8-cineol, α-pineno, alcanfor o α-terpineol. También contiene polifenoles como el ácido rosmarínico y varios flavonoides. Y ácido ursólico que es un triterpeno.

Uso: Colerético, colagogo y hepatoprotector. Antioxidante. Antiinflamatorio (reuma y dolores osteoarticulares leves). Revulsivo y estimulante de la circulación. Antiséptico (antibacteriano y antifúngico). Cicatrizante.​ 

Potencia la memoria y el aprendizaje. Mejora la ansiedad, la depresión y el insomnio.

Curiosidad: Hay una tradición que liga a la reina Isabel de Hungría (1207-1231) con el romero. Se le atribuye ser la primera persona en obtener un perfume a base de hojas de romero maceradas en alcohol. Este producto se extendió con éxito por Europa con el nombre de agua de Hungría, por su originalidad y pretendidas virtudes rejuvenecedoras.

Gordolobo